«Quince años es una larga experiencia
donde se enseña mucho y también se aprende mucho», dijo Nisso Acher,
director de la Cátedra Permanente de Judaísmo de la Universidad Católica.
Entrevista de Ana Jerozolimski.
El miércoles de la semana pasada se dictó
la última clase en el décimo quinto ciclo de la Cátedra Permanente de Judaísmo,
ya instaurada como parte integral de los cursos en el Área Ciencias de la
Religión de la Universidad Católica. El broche de oro, a cargo del ex
presidente de la República Dr. Julio María Sanguinetti, fue un símbolo
especialmente destacado, del alto nivel de la Cátedra. Y esta vez, la instancia
resultó especialmente simbólica, ya que la conferencia sobre Peres fue
justamente cuando el ex primer ministro israelí acababa de ser internado.
El alto nivel lo tuvo la cátedra desde un
principio, a cargo de su director y alma mater Nisso Acher. Pero cada año, es
evidente el esfuerzo por renovarse, variar y elevarse más aún.
Desde hace tres años, junto a Nisso trabaja
la Esc. Sylvia Goldstein como entusiasta vicedirectora de la Cátedra, que cabe
destacar es producto del aval conjunto de la UCU y el Comité Central Israelita
del Uruguay.
Este es un resumen de la conversación
mantenida con Nisso y Sylvia.
Acaba de finalizar el nuevo ciclo de la
Cátedra Permanente de Judaísmo en la Universidad Católica, el décimo quinto
desde que se comenzó con esta singular iniciativa, que tú Nisso, creaste y
dirigiste desde un comienzo. Nisso, antes de entrar en detalles sobre lo hecho
este año, seré poco original preguntándote algo que seguramente ya te había
planteado en ocasiones anteriores: ¿cuál es tu resumen general sobre el camino
recorrido?
Nisso Acher: Creo que ha sido un derrotero
muy satisfactorio para docentes y alumnos. Sin duda que también para la
dirección de la Cátedra. Quince años es una larga experiencia donde se enseña
mucho y también se aprende mucho. Tengo la impresión de que en ese lapso se han
efectuado varios cambios y muchos elementos se han transformado, configurando
nuevas realidades. La actividad de una institución como la Cátedra es un
proceso muy dinámico, la variedad de temas tratados obliga a una
reactualización constante y la búsqueda de nuevas perspectivas que a menudo
rejuvenecen nuestros ya existentes conocimientos. Desde el punto de vista de
los alumnos significa un camino para enhebrar conocimientos previos con nuevos
encares y entendimientos. Queda mucho por hacer sumado a lo ya hecho.
Seguiremos por esta ruta.
Cuáles son a tu criterio los logros
principales. ¿La difusión de la cultura judía? ¿La constante asistencia de
alumnos? ¿La presencia de la Cátedra como un hecho fijo y vivo ya todos los
años, en el área de Ciencias de la Religión?
N.A.: Los logros son muy variados. Sin duda
a tus tres preguntas la respuesta es afirmativa. Se han difundido mucho los
valores y tesoros de la cultura judía. Los estudiantes han puesto de manifiesto
una sed de conocimientos relevantes. La información sobre los temas tratados
constituye una suerte de asomarse por primera vez o un enriquecimiento de lo ya
vigente. Durante los quince años transcurridos la asistencia ha sido constante.
Hay alumnos que participan durante algunos años, otros algo más, también los
hay que solamente en una anualidad están presentes. Tal como fuere, en total,
la cantidad de estudiantes muestra un franco crecimiento. El proyecto de la Cátedra es un emprendimiento
conjunto de la Universidad Católica y el Comité Central Israelita. En ambas
instituciones se ha asentado firmemente y es parte habitual de los programas
anuales.
Sylvia, tú te sumaste a la cátedra hace ya
unos años, por invitación de Nisso, como vicedirectora. Y me consta por nuestro
contacto directo, que no sólo te zambulliste en ella sino que disfrutaste
enormemente de cada etapa, de los preparativos, de cada avance, de cada
charla… ¿Por qué? Es algo que va más allá de los temas tratados me parece
¿verdad?
Sylvia Goldstein: El disfrute es enorme
porque recibo desde todo punto de vista mucho más de lo que doy. Yo venía de
trabajar como presidenta de Copredi, la Comisión de Prensa y Difusión del
Comité Central Israelita del Uruguay y entre otras tareas tenía a mi cargo el
portal del CCIU. Esa experiencia me permitió incursionar en el mundo de la
difusión de la cultura judía en nuestro país. Esa tarea incluía también la de
la Cátedra Permanente de Judaísmo. Asimismo asistía al comienzo y fin de los cursos
en representación del CCIU y escuchando la evaluación de los alumnos, pude
comprobar la importancia y trascendencia de la obra que Nisso Acher había
llevado adelante solo, durante tantos años. Cuando terminó la Presidencia del
Ing. Roberto Cyjón, acepté con honor el desafío de acompañar a Nisso que con
gran generosidad me incluyó en su gran proyecto que en ese momento ya llevaba
doce años y muchos aún desconocían. Y ese disfrute que parece no disimulo, es
producto del gran aprendizaje al lado de un Maestro con mayúscula, que sin
perder el hilo conductor aceptó de muy buen agrado innovaciones que yo traía
como resultado de mi tarea anterior y algunas otras que terminaron siendo muy
bien recibidas por todos los actores de la Cátedra. Ni bien terminamos un
ciclo, ya nos abocamos al siguiente, y el gran estímulo es la respuesta de los
alumnos y la alegría y el orgullo que sienten los docentes cuando son
convocados. Los resultados hablan por sí solos. El placer del aplauso cerrado
de cada martes al finalizar la clase y la asistencia con tanto entusiasmo de
los alumnos y docentes es un regalo.
En el judaísmo celebramos la Bar Mitzva de
los varones a los 13 años como un hito clave en la vida de los hijos de nuestro
pueblo. En Uruguay en general, las jovencitas sueñan con los 15… y la Cátedra
ya ha pasado ambos puntos claves. Sería casi retórico preguntar si sienten
realmente que hay aquí grandes motivos para festejar ¿verdad?
N.A.: Sin duda hay mucho para festejar acá.
La Cátedra de Judaísmo fue la primera de varias que le siguieron en el
Departamento de Formación Humanística. Es un patrimonio de la UCU que muestra
su gran amplitud y su espíritu académico para incluir un asunto tan vigente
como las relaciones judeo-cristianas desde una visión cultural, ideológica,
histórica y religiosa. Si bien el Comité Central ya hubo de realizar una
actividad similar años atrás, este período es mucho más variado, con un
espectro temático cuyo alcance comprende desde el período bíblico hasta
nuestros días y con singular énfasis en los hechos cercanos o recientes.
S.G.: Creo que esta quinceañera está muy
aggiornada. Hoy cuenta con una página en Facebook como Cátedra Permanente de
Judaísmo, con una llegada muy grande y no solo de los alumnos. Nos llegan
mensajes de otros países agradeciendo el material que posteamos. Todas las semanas se incluye información de
las clases, bibliografía e información de interés general sobre temas judíos
tanto en el Uruguay como fuera. Se incluyen canciones típicas, y se explica el
significado de cada festividad judía con sus costumbres y la infaltable música
y recetas de cocina. También se ha difundido en medios de prensa escritos
importantes como en programas de radio y eso ha atraído un público que
desconocía la existencia de esta única Cátedra en una Universidad Católica.
¿Han seguido determinados parámetros para
decidir a quién invitar a cada conferencia, judíos, no judíos, religiosos,
laicos o tradicionalistas?
N.A.: No ha sido este el mecanismo de
elección de docentes. Partimos de un tema anual (cada año es diferente y
también son diferentes los docentes). Luego proyectamos el mismo en variados
módulos y enrolamos a docentes (a esta altura más de trescientos) que puedan o
quieran participar, buscando mantener un foco que permita conocer el tema desde
varias perspectivas.
S.G.: Destaco la incorporación año a año de
nuevos y jóvenes docentes de distintas orientaciones, que han enriquecido las
clases con presentaciones muy originales, materiales inéditos que han hecho las
clases muy interactivas. Otra sorpresa es que recibimos propuestas muy
interesantes de docentes, judíos y no judíos, que por su especialización
muestran su interés en dictarlos en la Cátedra. Al abrir este año el curso
sobre Figuras Protagónicas del pueblo judío, la primera conferencia estuvo a
cargo tanto de un rabino, Daniel Dolinsky de la NCI, como de un religioso
católico, Presbítero Daniel Martínez. Y nada menos que para analizar la figura
de Abraham.
Me pareció especialmente simbólico que
justo con ese tema, Abraham, considerado el primer judío, se haya elegido a dos
exponentes de distintas religiones para evaluarlo… ¿Por qué lo hicieron así?
¿Fue un deseo de «arrancar» con un simbolismo profundo de
confraternidad y diálogo?
N.A.: En realidad la inclusión de personajes
pertenecientes a la tradición judeo-cristiana, presentados por docentes judíos
y cristianos respectivamente, ya se había realizado en años anteriores como fue
el caso de los Profetas Isaias y Jeremias y este también lo encaramos así con
la figura de Abraham y Samuel con mucho éxito y entusiasmo por parte de los
estudiantes, por lo cual hemos resuelto continuar con este encare. Es una
metodología que crea gran interés por los elementos comunes y diversos que
contiene, que en mucho aumenta el conocimiento previo del estudiante. Es obvio
que Abraham es por antonomasia el personaje con más atributos para esta
equiparación. El resultado es muy bueno, judíos y cristianos terminan
apreciando lo polifacético de la figura así como las visiones emergentes
posibles.
Nisso, tuviste a tu cargo a Doña Gracia
Mendes y Fernando de Rojas, dos sefaradíes… quizás las figuras menos
popularmente conocidas de toda la lista abordada. ¿Por qué era importante
incluirlos en la lista?
N.A.: Lo que tú dijiste es precisamente la
respuesta. También Benjamin de Tudela, Abulafia y otros, son caracteres muy
poco conocidos en el saber popular. Hemos querido mostrar un variado espectro
de individuos y sus circunstancias. En todos ellos siempre se evidencian su
perseverante identidad judía. Por otro lado tanto Gracia Mendes como Fernando
de Rojas, son muy poco comentados, son marranos por excelencia y traen consigo
una visión enriquecedora sobre esa etapa tan particular del Pueblo Judío.
S.G.: No quisiera pasar por alto la
incorporación del Lic. David Berniger quien concitó un gran interés y asombro
en su clase sobre Benajamín de Tudela y Abraham Abulafia. Compartió videos y
fotos de los viajes que él mismo realizó siguiendo los pasos de estas dos
figuras tan desconocidas como apasionantes.
Se pasa recuento de la lista de este año,
que como ya dijimos comenzó con Abraham, y vemos una combinación realmente
interesante, de personajes bíblicos de perfil espiritual, líderes y guías del
pueblo, luchadores y brújulas morales, así como figuras originales y casi
diríamos aventureras: Moisés, Samuel, Deborah, Yael, Judith, Esther, Yehuda
Hamacabi , Hillel y Shamai , Benjamin de Tudela , Abraham Abulafia, el Baal
Shem Tov, Shalom Aleijem, Theodore Hertzel, Aharon David Gordon, Iosef
Trumpeldor, David Ben Gurion, Itzjak Rabin y Shimon Peres. Realmente, un
mosaico apasionante creo yo, que refleja distintas aristas de la vida judía en
la historia. ¿Quién les llamaba más la atención a cada uno de ustedes? Estoy
tentada de preguntar a quién hubieran querido conocer personalmente, si no
sonara un tanto infantil.
S.G.: Imposible elegir uno. Cada docente se
preocupó por encarar cada figura con una profundidad y conocimiento, con datos
y representaciones ya sean pictóricas a lo largo de la historia o fotográficas,
que todos sin excepción resultaron apasionantes. Doy fe que al finalizar cada
clase, los alumnos se acercaban a felicitarnos y decirnos que cada docente
supera al anterior y que hasta dónde vamos a subir la vara. La presencia del ex
presidente de la República Dr. Julio María Sanguinetti analizando la figura de
Shimo Peres da cuenta de ello sin desmerecer al resto de los docentes. Muchas
veces, los docentes traían invitados y la sorpresa era enorme ante la
participación entusiasta de los alumnos y el nivel de las ponencias. No hubo
alertas naranjas ni partidos en los que jugara Uruguay que impidieran la
asistencia incluso de personas que vienen de muy lejos.
Me imagino que lo difícil es decidir quién
queda afuera de la lista. ¿Algunos nombres que hubieran querido incluir?
N.A.: Los hay y muchos. Quizá serán objeto
de estudio en próximos cursos. Procuraremos continuar con esta línea de traer
para los estudiantes nuevos relatos referentes a hombres y mujeres de la
historia judía.
Sylvia, me acuerdo la alegría que tenías
después de tu iniciativa, hace dos años, pegadito a Rosh Hashana, el año nuevo
judío, de hacer un brindis especial luego de la clase de cierre de curso y
entrega de diplomas, de llevar jalá redonda, vino, manzana y miel y celebrar un
Lejaim con sus respectivas bendiciones y hasta toque de Shofar, toda una cita
de confraternidad. ¿Qué sentís que ha hecho al diálogo judeo cristiano en las
aulas de clase?
S.G.: Esta instancia de celebración como
broche de oro de cada año, ya se hizo un clásico muy esperado por las
autoridades de la UCU y de organizaciones de la Colectividad Judía, docentes y
alumnos. Lo difícil es innovar y por suerte cada año tenemos una sorpresa, sea
con la ponencia de un conferencista invitado, con un souvenir que hacen de este
fin de cursos, una verdadera mancomunión, donde compartimos el pan y el vino, y
brindamos por la vida. Es la concreción real y sincera de la hermosa melodía:
ine matov humanaim, shevet ajim gam iajad, he aquí lo bueno y agradable, un
grupo de hermanos juntos… en otras palabras, sean los hermanos unidos. En su
momento tuvimos el honor de entonar junto al Cardenal Sturla, el Dr. Pedro
Gaudiano, la Prof. María Teresa D’Auria, Nisso y yo, abrazados. Esto es
confraternidad.
Para finalizar entiendo es pertinente
recordar un año más la bendición de Shehejeianu vekimanu veiguianu lazma’n
haz’: agradecer que nos diste vida, nos sostuviste y nos permitiste llegar a
este momento.
Gracias Ana por tu permanente apoyo y tu
magnífica labor, con objetivos que compartimos.
Gracias a ustedes por lo que hacen.
Quince años de la Cátedra de Judaísmo
20/Sep/2016
Semanario Hebreo, Ana Jerozolimski